Matias Sandorf
Matias Sandorf LA BOTADURA AL MAR DEL «TRABACOLO».
—Esto no marcha —dijo Cap Matifou.
—¿Qué es lo que no marcha? —preguntó Pointe Pescade.
—Los negocios.
—Mejor podÃan ir, esto es incontestable; pero también podÃan ir peor.
—¡Pescade!
—¡Matifou!
—No me guardes rencor por lo que voy a decirte.
—Te le guardaré, por el contrario, si es que lo mereces.
—Pues bien… deberÃas abandonarme.
—¿Qué entiendes tú por abandonarte? ¿Separarme de ti? —preguntó Pointe Pescade.
—SÃ.
—¡Continúa, Hércules de mis sueños! ¡Me interesas!
—SÃ, estoy seguro que estando solo, no pasarÃas tantos apuros… Yo te estorbo, y sin mà encontrarÃas medios de…
—Dime, Cap Matifou —respondió gravemente Pointe Pescade—: ¿tú eres gordo, no es verdad?
—¿Y grande?
—SÃ.
