Matias Sandorf
Matias Sandorf LA APARICIÓN
El steam-yacht aparejó un poco antes de las doce del dÃa, al mando del capitán Kostrik y del segando, Luigi Ferrato. No llevaba más pasajeros que el doctor, Pedro y MarÃa Ferrato, encargada de prestar sus cuidados a madame Bathory en caso de que fuera imposible trasladarla inmediatamente de Cartago a Antekirtta.
No hay necesidad de insistir para hacer comprender cuáles debÃan ser las angustias de Pedro Bathory. SabÃa dónde estaba su madre, iba a verla… Pero ¿por qué Borik la habÃa conducido tan precipitadamente desde Ragusa a una costa tan apartada como es la de Túnez? ¿En qué grado de miseria debÃa esperar encontrar a ambos?
A estos temores que Pedro confiaba a MarÃa, ésta no cesaba de responderle con palabras de consuelo y esperanza. Visiblemente reconocÃa la intervención de la Providencia en el modo de llegar aquella carta a manos del doctor.
