Matias Sandorf
Matias Sandorf LA PALOMA MENSAJERA
Trieste, la capital de la Iliria, se divide en dos ciudades diferentes: la una nueva y rica, Theresienstadt, correctamente edificada en la orilla del pequeño golfo sobre el cual el hombre ha conquistado su suelo; la otra vieja y pobre, irregularmente construida, encerrada entre el Corso, que la separa de la primera, y las pendientes de la colina del Karst, cuya cima está coronada por una ciudadela de aspecto pintoresco.
El puerto de Trieste está cubierto por el muelle de San Carlo, cerca del cual anclan con preferencia los buques mercantes. Allà se forman espontáneamente, y a veces en número alarmante, grupos de esos bohemios, sin fuego ni hogar, cuyos pantalones, chalecos y chaquetas podrÃan muy bien pasarse sin bolsillos, porque sus propietarios no han tenido nunca, y verosÃmilmente no tendrán jamás, nada que guardar.
Sin embargo, en este dÃa, 18 de Mayo de 1867, hubiérase podido notar, en medio de estos nómadas, dos personajes un poco mejor vestidos.
Que poseyesen gran cantidad de florines o kreuzers, era poco probable, a menos que la suerte viniese en su ayuda; y en verdad que eran gentes capaces de todo para imprimirla un giro favorable.
El uno se llamaba Sarcany, y decÃa ser tripolitano; el otro, siciliano, se nombraba Zirone.
