Un Capitan de quince años
Un Capitan de quince años XVI
-¡Mire! ¡Mire! ¡En estos árboles hay manchas de sangre y en el suelo, unos miembros mutilados...!
- ¡Cállate, Tom, cállate! -ordenó Dick precipitándose hacia el lugar donde el viejo Tom señalaba.
El muchacho, lleno de horror, pudo ver en el suelo unas manos cortadas y junto a ellas una cadena partida en pedazos y unos grilletes rotos.
Por fortuna, nadie más se habÃa dado cuenta de aquel macabro hallazgo. Sólo quien hubiese observado a Harris podÃa haber comprendido el cambio operado en él. Su semblante reflejaba un odio feroz.
Se trasladó el campamento a alguna distancia y todo quedó dispuesto para pasar la noche. Casi nadie comió, como si todos se hallasen bajo una inexplicable impresión de inquietud.
La noche cerró y un silencio absoluto sucedió a los ruidos diurnos.
Dick, Austin y Bat vigilaban juntos. Nada turbaba la oscuridad ni la calma de la selva.
De pronto se oyó un ruido prolongado y grave, al que se unÃa una especie de estremecimiento más agudo.
Tom, que permanecÃa inmóvil, absorto en sus recuerdos, se puso de pie y al tiempo que extendÃa una mano hacia la espesura, gritó:
