Un Capitan de quince años
Un Capitan de quince años XXVI
La señora Weldon, el pequeño Jack y el primo Benedicto, en contra de lo que habían afirmado Harris y Negoro, no habían muerto. Los tres se encontraban entonces en Kazonndé, a donde habían sido conducidos después del asalto al hormiguero.
Negoro y una docena de soldados indígenas habían hecho el recorrido desde el Coanza hasta Kazonndé con la máxima rapidez y hasta con cierta comodidad.
La señora Weldon, con su hijo y el primo Benedicto, fueron encerrados en la factoría de Alvez.
El pequeño mejoró notablemente al abandonar la región pantanosa y en aquellos momentos se encontraba casi restablecido.
Su madre no había vuelto a tener noticias de sus compañeros, cuya suerte ignoraba.
No había podido verles más y llevada de su bondad no pasaba día sin que los encomendase al Todopoderoso.
