Un Capitan de quince años
Un Capitan de quince años Una vez terminado el trabajo, se les pagaba los salarios devengados y se les desembarcaba. Con ello el sistema resultaba más económico que embarcar en San Francisco una dotación completa.
En aquella ocasión la estación no había sido muy afortunada, y el capitán de la Pilgrim, a comienzos de enero puso proa al Noroeste, en dirección a las Tierras de Nueva Zelanda, adonde llegaron el día 15 de enero.
Cuando llegaron a Waitemata, puerto de Auckland, desembarcó a los pescadores contratados para la estación y que, debido a la poca pesca lograda, se habían insubordinado.
El capitán trató de reunir un nuevo equipo, pero todos los marineros que habitualmente se contrataban estaban embarcados en otros balleneros, no quedándole otra solución que renunciar a completar el cargamento y abandonar definitivamente Auckland.
Cuando se disponía a levar anclas recibió una petición de pasaje a la que no podía negarse. Era de la señora de Weldon, esposa del armador, su hijo Jack de cinco años, y uno de sus parientes -el primo Benedicto- que se encontraban en Auckland.
