Un Drama en México
Un Drama en México —Señor Mathew —le preguntó—, ¿qué piensa usted de esa nave?
—Pues que se trata de un buque federal que sospecha de nuestras intenciones.
—En efecto, no cabe duda posible acerca de su nacionalidad —respondió Jacobo Playfair
—. Mire usted.
En aquel instante la corbeta izaba, el estrellado pabellón de los Estados Unidos del Norte anunciando su presencia con un cañonazo.
—Nos invita a izar nuestra bandera —dijo mister Mathew—. Pues bien, vamos a enseñársela.
—¿Para qué? —repuso Jacobo Playfair. Nuestro pabellón no nos cubrirÃa, ni impedirÃa que esa gente viniera a hacernos una visita. No, vamos adelante.
—Y deprisa, —observó mister Mathew—, porque si no me engaño, he visto ya a esa corbeta en alguna parte, en los alrededores de Liverpool, donde vigilaba los buques en construcción. ¡Que pierda mi nombre sino se lee Iroqués en la tabla de su popa!
—¿Tiene buena marcha?
—Una de las mejores de la marina federal.
—¿Lleva cañones?
—Ocho.
—¡Bah!