Un Drama en México
Un Drama en México El 13 de enero el vigía señaló tierra a diez millas al oeste. Era una costa baja que casi se confundía a lo lejos con la línea de las olas.
Crockston examinaba atentamente el horizonte, y a las nueve de la mañana, señalando un punto luminoso, exclamó:
—¡El faro de Charleston!
Si el Delfín hubiera llegado de noche, aquel faro, situado en la isla Morris y elevado ciento cuarenta pies sobre el nivel del mar, hubiese sido visto desde muchas horas antes, porque la claridad de su fanal giratorio se percibe a una distancia de catorce millas.
Determinada la posición del Delfín, Jacobo Playfair no tuvo que hacer más que una cosa: decidir por qué punto penetraría en la bahía de Charleston.
—Si no encontramos ningún obstáculo —dijo —, dentro de tres horas estaremos al seguro en los docks del puerto.