Un Drama en México
Un Drama en México —Estoy a sus órdenes —respondió Mathew, sin hacer la menor observación—. ¿A las nueve?
—SÃ. Haga usted encender los fuegos y que se activen.
—Perfectamente.
—Mande usted colocar un farol en el tope del palo mayor. La noche está oscura y se levanta la bruma. No conviene que podamos extraviarnos al regresar a bordo. Debe tomar también la precaución de hacer sonar la campana desde las nueve.
—Se cumplirán sus órdenes.
—Y ahora, señor Mathew —añadió Jacobo—, mande arriar la lancha y que la tripulen los seis marineros más robustos y mejores remeros. Parto a White Point. Le recomiendo a miss Jenny durante mi ausencia. Dios nos proteja, señor Mathew.
—¡Dios nos proteja! —respondió el segundo.
E inmediatamente mandó encender los fogones y activar el fuego. En pocos minutos, el DelfÃn quedó preparado. Jacobo se despidió de Jenny y bajó a su lancha, desde la cual pudo ver los torrentes de negro humo que se perdÃan en la oscura niebla del cielo.