Un Drama en México
Un Drama en México NO me gustan los cazadores, lo he dicho desde el principio, sobre todo porque cuentan sus aventuras. Es asà que acabo yo de contarles las mÃas; imploro pues, su perdón, amables lectores. No lo volveré a hacer.
Esta expedición será la primera y la última, pero conservaré siempre su recuerdo. Por esta razón, siempre que veo un cazador seguido de su perro y la escopeta al brazo, no me olvido nunca de desearle buena caza; dicen que esa frase es de mal agüero.