Una ciudad flotante
Una ciudad flotante La tripulación propiamente dicha, contramaestre, gavieros, timoneles y grumetes, era de unos 100 hombres. Además, habÃa 200 mozos destinados al servicio de los pasajeros.
Cada cual estaba en su puesto. El práctico que debÃa «sacar» el Great-Eastern de la barra de Mersey, estaba a bordo desde el dÃa anterior. Vi también a un piloto francés, de la isla de Moléne, cerca de Ouessant, que debÃa hacer con nosotros la travesÃa de Liverpool a Nueva York, y al regreso hacer entrar el Great-Eastern en la rada de Brest.
—Empiezo a creer que saldremos hoy —dije al teniente H…
—No esperamos más que a los viajeros —respondió mi compatriota.
—¿Son muchos?
—Cerca de mil trescientos.
Era la población de un pueblo grande.