Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino Aquélla era la zona por donde navegaba entonces el Nautilus, dilatada pradera en verdad, es esa alfombra de algas, fucos natátiles, sargazos, tan densa, tan compacta, que la afilada proa de una nave no llega a desgarrarla sin dificultad. Por tal razón, y no queriendo el capitán Nemo que la hélice se expusiera al enredo de la masa herbosa, se mantuvo a algunos metros por debajo de la superficie.
Todo el dÃa 22 de febrero transcurrió en el mar de los Sargazos, donde los peces golosos de plantas marinas y, crustáceos hallan pasto abundante. Al dÃa siguiente habÃa recobrado el océano su aspecto habitual. Desde entonces y durante diecinueve dÃas, del 23 de febrero al 12 de marzo, el Nautilus navegó en medio del Atlántico, llevándonos con una velocidad constante de cien leguas por cada veinticuatro horas.