Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino ¿Volver sobre el tema no darÃa por resultado despertar sospechas que pondrÃan en peligro nuestros proyectos, si más tarde se presentaban circunstancias favorables para realizarlos? Pesé y rumié estas razones, las sometà al juicio de Consejo, que no se hallaba menos indeciso que yo, y, en suma, por más que yo no me descorazono fácilmente, comprendÃa que se alejaban cada vez más las probabilidades de ver de nuevo a mis semejantes, sobre todo en el momento en que el capitán Nemo se lanzaba temerario en la ruta sur del Atlántico.
En el curso de los diecinueve dÃas antes mencionados, no hubo incidente alguno en nuestro viaje. Poco vi al capitán. Estaba, sin duda, trabajando. En la biblioteca hallé a menudo libros entreabiertos, en su mayor parte de historia natural.