Veinte mil leguas de viaje submarino
Veinte mil leguas de viaje submarino -¿Pero no se puede desprender al Nautilus vaciando los depósitos, de modo que recobre el equilibrio?
-Es lo que hacemos en este momento, señor. Si presta atención oirá que las bombas funcionan. Mire la aguja del manómetro: está
indicando que el Nautilus sube; pero el bloque de hielo sube también con él y, hasta que algún obstáculo detenga ese movimiento ascendente, nuestra posición seguirá siendo la misma. En efecto, el Nautilus continuaba escorado a estribor. Sin duda, se enderezaría cuando el bloque permaneciera quieto. Pero quién sabe si no chocábamos entonces con la parte inferior de la barrera y no nos veíamos espantosamente apretados entre ambas superficies de hielo. Yo meditaba en todas las consecuencias de tal situación. El capitán Nemo no apartaba la vista del manómetro.