Viaje al centro de la tierra

Viaje al centro de la tierra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

10

La cena estaba lista; fue devorada con avidez por el profesor Lidenbrock: la forzada dieta de a bordo había convertido su estómago en un abismo profundo. Aquella comida, más danesa que islandesa, no tuvo nada de notable en sí misma; pero nuestro anfitrión, más islandés que danés, me recordó a los personajes de la antigua hospitalidad. Me resultó más evidente que a él mismo que estábamos en su casa.

La conversación se desarrolló en la lengua local, que mi tío mezclaba con el alemán y el señor Fridriksson con el latín, a fin de que yo pudiera comprenderla. Giró sobre cuestiones científicas, como conviene a sabios; pero el profesor Lidenbrock mantuvo la mayor reserva, y a cada frase sus ojos me recomendaban un silencio absoluto sobre nuestros proyectos para el futuro.

Ante todo, el señor Fridriksson se interesó por el resultado de las investigaciones de mi tío en la biblioteca.

—¡La biblioteca! —exclamó este último—, está formada únicamente por libros desparejados en estantes casi vacíos.

—¡Cómo! —respondió el señor Fridriksson—. Poseemos ocho mil volúmenes, muchos de los cuales son preciosos y raros, obras en antigua lengua escandinava y todas las novedades que Copenhague nos envía cada año.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker