Viaje alrededor de la luna
Viaje alrededor de la luna —¡SÃ, Nicholl! Nieves cuya superficie está profundamente helada. Ved cómo reflejan los rayos luminosos. Lavas petrificadas no producirÃan una refracción tan intensa. Hay, pues, agua y aire en la Luna; será en poca cantidad si se quiere, pero el hecho es innegable.
Asà era, en efecto. Y si Barbicane volvÃa a la Tierra confirmarÃan sus notas, este hecho de tanta importancia en las observaciones selenográficas.
Los montes Doerf el y Leibniz se elevan en medio de llanuras de mediana extensión limitadas por una serie indefinida de circos y de murallas anulares. Estas dos cordilleras son las únicas que hoy se encuentran en la región de los circos. Pero quebradas relativamente, proyectan en varias direcciones algunos picos agudos, cuya cumbre más elevada mide 7,603 metros.
Pero el proyectil dominaba todo este conjunto y el relieve desaparecÃa en el intenso resplandor del disco. VolvÃa a presentarse a los ojos de los viajeros el aspecto arcaico de los paisajes lunares faltos de tono, sin gradación en el colorido, sin matices de sombras, rudamente blancos y negros, por la falta de luz difusa; era indiscutible.