Viaje alrededor de la luna
Viaje alrededor de la luna Los momentos eran demasiado preciosos para sacrificarlos a una discusión ociosa. La ciudad selenita, real o supuesta, había desaparecido ya a lo lejos. La distancia del proyectil al disco lunar empezaba a aumentarse, y los detalles del suelo le perdían, confundiéndose. Únicamente los relieves, los circos, los cráteres, las llanuras, seguían viéndose con claridad.
En aquel momento se dibujaba hacia la izquierda uno de los más bellos circos de la orografía lunar, que era sin duda lo más curioso de aquel continente. Era el Newton, que Barbicane reconoció sin dificultad, consultando su Mappa Selenograffica.
Newton se halla situado exactamente a los 77° de latitud sur y 16° de longitud este, y forma un cráter anular, cuyas paredes, de 7,264 metros de altura, parecían imposibles de pasar.
Barbicane hizo observar a sus compañeros que la altura de aquella montaña sobre la llanura vecina distaba mucho de igualar a la profundidad de su cráter. Este enorme orificio era imposible de medir, y formaba un abismo sombrío, cuyo fondo no llegaban a iluminar jamás los rayos solares. Allí, según Humboldt, reina tan absoluta oscuridad, que ni la luz del Sol ni la de la Tierra pueden interrumpir. Los mitólogos hubieran tenido razón en poner allí la boca d el infierno.