Viaje alrededor de la luna
Viaje alrededor de la luna —¡Toca! —gritó en aquel momento uno de los timoneles de proa, que vigilaba la operación.
El capitán y el teniente se llegaron inmediatamente al castillo de proa.
—¿Qué profundidad tenemos? —preguntó el capitán.
—Veintiún mil setecientos sesenta y dos pies —contestó el teniente apuntando esta cifra en su cuaderno de observaciones.
—Bien, Bronsfield —dijo el capitán—, voy a trasladar este resultado a mi mapa. Ahora mandad que suban a bordo la sonda. Mientras se lleva a cabo esta operación, que enciendan las hornillas, y asà estaremos dispuestos a partir cuando vos concluyáis. Son las diez de la noche, y, con vuestro permiso, teniente, voy a acostarme.
—¡Háganlo, caballero, háganlo! —respondió el teniente Bronsfield.
El capitán de la Susquehanna, un valiente entre los valientes, tomó su ponche, que valió interminables muestras de satisfacción al repostero; se acostó, rÃo sin antes felicitar a su criado por lo bien acondicionado del lecho, y se durmió con apacible sueño.
Eran las diez de la noche. El dÃa 11 de diciembre concluÃa con una noche magnÃfica.