Viaje alrededor de la luna
Viaje alrededor de la luna El espectáculo seguÃa siendo el mismo: toda la extensión de la esfera terrestre estaba cuajada de estrellas y constelaciones de un brillo maravilloso que hubiera vuelto loco de júbilo a un astrónomo. Por un lado el Sol, como la boca de un horno encendido, presentaba un disco deslumbrador sin aureola y resaltando en el fondo negro del cielo. Por el otro la Luna le enviaba sus rayos reflejados, y aparecÃa como inmóvil en medio del mundo estelar. Después, una mancha bastante oscura que parecÃa un agujero hecho en el firmamento, y que se hallaba rodeada de un semicÃrculo Plateado, indicaba el emplazamiento de la Tierra. Aquà y allà se veÃan nebulosas amontonadas como copos de nieve sideral, y del cenit al nadir se extendÃa como un inmenso anillo de la VÃa Láctea, en medio de la cual el Sol no figura sino como estrella de cuarta magnitud. Los observadores no podÃan apartar las miradas de aquel espectáculo tan nuevo e imposible de describir. ¡Qué de reflexiones les sugirió! ¡Cuántas emociones desconocidas despertó en su alma! Barbicane quiso .comenzar la relación de su viaje bajo el efecto de aquellas impresiones, y anotó hora por hora todos los hechos que marcaban el principio de su empresa, escribiendo tranquilamente con letra grande y estilo un poco comercial.