Viaje alrededor de la luna
Viaje alrededor de la luna —En la Antigüedad se creÃa —respondió Barbicane— que esa temperatura era sumamente baja, llegándose a fijarla en millones de grados bajo cero. Pero un compatriota de Miguel, el ilustre Fourier, de la Academia de Ciencias, ha hecho cálculos incontestables, de los cuales se deduce que esa temperatura no baja de sesenta grados bajo cero, que es, con poca diferencia, la temperatura observada en las regiones polares, en la isla Melville o en el fuerte Reliance; cincuenta y seis grados bajo cero.
—Falta probar —notó Nicholl— que Fourier no se haya equivocado en sus apreciaciones. Si no me engaño, otro sabio francés, Rouilet, calcula la temperatura del espacio en ciento sesenta grados bajo cero; esto es lo que nosotros comprobaremos.
—Más no ahora —respondió Barbicane—, porque los rayos solares, que atacan directamente nuestro termómetro, nos darÃan una temperatura muy elevada. Pero cuando hayamos llegado a la Luna, durante las noches de quince dÃas que tiene cada una de sus fases alternativamente, podremos hacer el experimento porque nuestro satélite se mueve en el vacÃo.
—¿Pero qué entiendes por vacÃo? —preguntó Miguel—. ¿El vacÃo absoluto?
—El vacÃo privado absolutamente de aire.
—¿Y en el que nada reemplaza al aire?
—SÃ, el éter —respondió Barbicane.