Cecilia Valdes
Cecilia Valdes Regresó a La Habana en 1858, acogido a la amnistÃa. Aquà trabajó al frente de la imprenta La Antilla, que publicara algunas obras de interés para las letras cubanas, como los artÃculos de costumbres de Anselmo Suárez y Romero, y colaboró en el periódico literario La Habana en compañÃa de Sterling y Calcagno, con importantes juicios crÃticos sobre Betancourt y otros contemporáneos. Volvió poco después a Nueva York, donde continuó sus labores de maestro y periodista. Fue entonces redactor de La América (1861-62), La Ilustración Americana (1865-1869), El Espejo y El Avisador Hispanoamericano. En 1864 fundó con su mujer un colegio en Wechawken. Durante esta segunda estancia en los Estados Unidos continuó luchando por la independencia de Cuba, como muchos otros cubanos de su tiempo. Sólo regresó a la Isla en 1888 por dos semanas.
Murió en Nueva York el 20 de octubre de 1894. Su figura al morir contaba con la admiración y el reconocimiento de sus contemporáneos por su doble condición de patriota y novelista.