Los doce trabajos de Hércules
Los doce trabajos de Hércules Oyendo Hércules el daño que aquestos en la tierra fazían, movido con fervor de virtud o grandez de coraçón cavalleril, quiso empachar la grand osadía de aquestos y refrenar el su vicio so atrevimiento. Señalado el bien de la patria común y el sosiego della, no du- /fo. IIII v/ -dó ponerse a peligro peleando personalmente con los dichos centauros informado que por el su padre Uxío fue provado corromper la su madrasta Juno y por aquella cobdicia en la figura mentirosa de la nuve, engendrando aquellos chimerinos o mezclados de diversas naturas de animales que embargan la política vida del cuerpo místico de la cosa pública.
Aqueste Hércules por la dignidad de su madrasta Juno cuydando en este aviso fue sobre los centauros y fuera echándolos y encogéndolos en las ásperas selvas del monte Pelias. E por el su miedo ascondidos en las escuras cuevas del monte Esseneo y no osando más to[r]nar entre los ombres a quien daño fazían, diéronse al uso del caçar las bestias fieras en las esquinas espesuras y desbaratadas de rodope. Fue así librada la tierra de tal subgeción y daño por aqueste virtuoso Hércules, a remembrança del qual y gloria pusieron en las istorias los poetas este trabajo a enxemplo de los que entonce bivían y después avían de venir.
Declaración.