Los doce trabajos de Hércules
Los doce trabajos de Hércules Puédese entender, en otra manera, quando el perlado contradize y se opone al poder temporal, que por manera leónica quiere las preheminencias a la iglesia devidas quebrantar. Entonce el perlado abaxe la sobervia de los tales por piadosas exortaciones o requerimientos, por blandura del madero començado. E si menester fuere, no dude en la parte enclavada de la maça ferir la leonil temerida amatando el sobervio movimiento fasta le quitar el propio cuero, que son los beneficios y sacramentos que el estado seglar recibe de la iglesia. E traya aquel cuero sobre sus armas por exemplo y testimonio que lo faga públicamente por que conozcan los menores que serán más ásperamente corregidos quando al bravo león han quitado la piel sin dudarlo. E más si el caso lo requiere guarnecer el perlado los dientes y las uñas de aquesta piel en oro. Esto demuestra los fondos y judéricos poderíos, census y tenencias qu’el lego terna, con que muerde y rascuña a su perlado resistiendo a su justo spiritual mandamiento. Desvellale el perlado la piel quitándole estas cosas que te fazían ensorbervecer y guarnece de oro las cosas dichas reduziéndolas a la yglesia. E allí queda el tal león desollado a exemplo de los atrevidos. Este tal despojo a gloria de tal perlado debe ser recordado siempre. Podría ser el estado de cavallero aplicado a quien conviene contradezir a los soberviosos enemigos de la patria, quitándole los despojos en testimonio del vencimiento y recordación y recobramiento de virtud y paz.