Los doce trabajos de Hércules
Los doce trabajos de Hércules La verdad de aquesta historia fue que Ceres fue fija del rey Saturno, segundo rey de Ytalia. Esta Ceres, [segund][33] afirman muchos historiales, fue la primera persona que en la Grecia mostró a sembrar y sembró trigo. Así lo distingue Sant Isidoro en el xvij libro de las Ethimologías. E por eso la antigua gentilidad deificó esta Ceres y tovo por deesa de las /fo. XI v/ mieses; la qual uvo una fija muy fermosa llamada Proserpina, tanto plazible en ver como el mezclamiento de las flores en el estío, en cuya faz colores y rosas parescían apuestamente juntadas. Ésta era de muchos codiciada. E estando en el reyno de Cecilia con su madre Ceres fue furtiblemente arrebatada por el rey de Meleza y llevada para su reyno. A este rey dezían Orto y púsola en un castillo muy fuerte con muchas guardas. E entre las otras un can muy espantable a la puerta que era usado de comer humana carne y por esso le dezían en lengua griega Cervero, que quiere que quiere dezir en la nuestra comedor de carne. Este can era tamaño que la su cabeça era mayor de tres vegadas la de otro can por grande que fuese y por esso dizen que tenía tres cabeças. E oy día ay destos canes tales en Albania. La fama se estendió del robamiento de Proserpina que sola era quedada del glorioso linaje del rey Saturno. Oyendo esto Teseo y Periteo, nobles de linaje y más de coraçón, posieron en su voluntad de ir al reyno de Meleza y sacar y librar de aquella captividad y subjeción a Proserpina. Oyendo del dicho can que la puerta guardava, como era cruel y fiero, embiaron por Hércules suplicándole que quisiese por gentileza suya en uno con ellos entender en el libramiento de Proserpina que por el rey cruel Orto era contra su generosidad detenida. Hércules oyendo esto fue allá plazenteramente en uno con los dichos Teseo y Periteo, provando entrar en el dicho rey Orto castillo. E Periteo adelantóse y quexóse de entrar y fue muerto por el dicho can y oviera eso mismo fecho a Teseo, sino que Hércules le acorrió apretando la del goloso can sangrienta garganta, sacándolo fuera del guardado castillo y atándolo en manera que no pudo nozir ni ladrar. E así deliberó el su compañero Teseo y cobró a Proserpina, venciendo el can por otro no osado acometer. De tal can los leyentes maravillar no se deven si recuerdan lo que la historia de Alixandre cuenta deziendo que por un rey le fue presentado un can y enviado. El qual delante Alixandre fizo tres cosas para este tiempo maravillosas: la primera, que mató un sobervio cavallo que le lançaron; la segunda, que afogó un bravo león que delante le pusieron [y] la tercera, que derribó un elefante que le demostraron que tal podría ser y devía en natura este Cervero. Mas con todo eso fue del virtuoso Hércules sobrado.