Los doce trabajos de Hércules
Los doce trabajos de Hércules Gana aviendo de saber los fechos de los antiguos y gloriosos cavalleros de los quales los pohetas y historiales han en sus obras comendado pertectuando las recordaciones de aquéllos, singularmente los trabajos del fuerte Hércules, que por su virtud fue entre los gentiles deificado, rogándome los allegase, y juntos en un tractado poner quissiese en lengua catalana por información vuestra, opinando vós yo oviese leýdo los historiales que desto oviesen tractado y pohetas que con ello guarnescieron sus fictiones. Fue a mà pla[zi]ble vuestra inclinación y la satisfación cargosa, considerando mi insuficientia y discrición, siquiera la poquedad de historias por mà vistas, no algo menos las curiales y familiares ocupaciones que no dan lugar y, sobre todo, las diversidades y movible fortuna no consentieron el mÃo reposar pensamiento. Enpero confiando en el bien soberano que es dador de todos los bienes y ayuda a los buenos deseos supliendo el desfallecimiento de los deseantes, y trahe los buenos propósitos a devidos fines, y que vos por vuestra amistança y bondad soportaréys los fallecimientos, asà en el estilo como en orden, en el presente por mà puestos tractados por inadvertencia y mas verdaderamente ignorancia, atrevÃme en buscar y coger y ordenar los dichos trabajos en tal guisa que no se perdiese tan buen deseo somido en la mar y de impotencia, ni peligrase por las ondas del tiempo, antes fuesen en alto reduzido por viento suave pacÃfico de eloquencia [a] apazible puerto. E si por mÃ, segund es, menguadamente fuese tractado, por otros más suficientes, vista la materia, ser pudiese de mejor vestida forma, rogándovos acetéys la presente obra, acatando materia y fictión mÃa, no aviendo respeto a la rudidad de la ordenación y escuridad de sentencias y la comuniquéys en lugar que faga fruto y de que tome enxemplo y crescentamiento de virtudes y purgamiento de vicios.
