Los doce trabajos de Hércules
Los doce trabajos de Hércules Aquà pueden entender los en TheologÃa maestros, que son especia de aqueste estado, quanta gloria y mérito ganar pueden si reprehenden los prÃncipes y grandes señores viciosamente bevir quieren. Aquà paren mientes los fÃsicos que sean osados de- /fo. XX r/ -zir a los señores que sirven quando mucho y demás comen y beven o la cena se estienden que no lo fagan mostrándoles los peligros y daños que dello nascen no complaciéndolos ni seguiendo sus apetitos y voluntades. E asà de las otras especias de aqueste estado en su manera podéys entender; y por tal vÃa será fecho cada uno destos Hércules venciendo el gigante Antheo y será exemplo a la conservación del bien aventurado estado de maestro del qual las sagradas escrituras fablan en muchos lugares, comparando los maestros y doctores al firmamento, al sol, a la luna [y] a las estrellas, como pone Sant Gerónimo trasuntivamente en el prohemio de la Brivia a mostrar que ellos deven ser firmes como el firmamento y incorruptibles por tales vicios, claros como el sol, dando lumbre a exemplar y doctrinar a todo el mundo, limpios como la luna, corporal infectión centelleantes como estrella en castimonia, puridad, eloquencia y traditiva. PodrÃase aún este exenplo al estado discipular deduzir y asaz conveniblemente apropiar, que deve fazer dentro en sà lo que el maestro faze de fuera en los otros realmente, extrÃnsecamente exemplar si quier por palabra compremiendo los carnales deseos y desordenados efetos. El escolar sigua eso mismo dentro en sà mentalmente retornando sus apetitos sensuales y matándolos en el medio del ombre, no dando lugar fuera abtualmente [siquier][66] en obra ser produzidos o complidos, segund vos podéys no dubde estendidamente espacificar esto escodriñar si quier buscar y cada uno de los otros estados por trabajo apropriado pasar pueden por lo que en suma en este es capÃtulo puesto.