Los doce trabajos de Hércules
Los doce trabajos de Hércules Esta moralidad o alegórica sale de la historia ante puesta más cercanamente no embargante que otros entendimientos asaz buenos a ello se podrÃa dar. A este quise aquà poner por ser más convenible al estado de discÃpulo de que en este capÃtulo fablaré. E la verdad de la presente historia fue asÃ: Hércules, oyendo que en España avÃa un rey que usava mal en la señorÃa y torticeramente regÃa sus reynos y pueblos, el qual era nombrado Girión, fue allá con grandes compañas por castigar y domar al dicho rey. Mas luego que Girión supo la venida de Hércules ovo temor y conosció que defender no se podÃa. Porende salió al camino y púsose en su poder sin contrariarle corrigiendo su vida a ordenança y voluntad del dicho Hércules. E presentóle grande muchedumbre de bueyes y vacas de la casta de España. Otros dizen que fueron muchos los giriones bivientes en una compañÃa, señoreando y ocupando toda España. E tanta era la concordia y amistad [entre][69] ellos aviendo una voluntad, que fingieron que no era más de un girión. E [siquier][70] fuese uno, [siquier][71] fuesen muchos, asà como Hércules vino reduxo con mano fuerte a bien señorear. E quitó los tuertos que por Girión antes en España eran fechos sin contradizimiento o detenimiento. Por esta razón, este vencimiento no se pone en los trabajos de Hércules pues que fizo la conquista sin trabajo. E dende se tornó Hércules con los grandes hactos de bueyes y vacas que el rey Girión presentado le avÃa y fuese con ellos en /fo. XXII r/ Ytalia; y pasando por las riberas de Tibero al pie del Monte Aventino fallando allà buenos pastos, reposó en aquel lugar algunos dÃas por engordar el ganado que de luengos dÃas y caminos venÃa enojado, a fin que engordase [y] restuviese fermoso de ver. Allà estando en las tiendas, supo del ladrón Caco como robava aquella tierra y se fazÃa cabeça mayoral de los ladrones encerrándose, quando era seguido, en ciertas cuevas que tenÃa sabidas, en las quales ninguno podÃa acertar por la espesura de los árboles y escondimiento della, y dixéronle en esa ora como del su ganado avÃa fecho grand presa.