Eneida
Eneida ¡Qué mozos! ¡MÃralos! ¡Cómo resalta en ellos su pujanza
y cómo llevan sombreadas sus sienes de hojas de encina cÃvica!
Éstos te fundarán Nomento, Gabios, la ciudad de Fideno
y en lo alto de los montes alzarán el alcázar Colatino
775 y Pomecios y el castillo de Inuo y Bola y Cora.
Asà se llamarán esas ciudades que hoy son tierra sin nombre.
Mira también a aquél, Rómulo, hijo de Marte,
que se unirá a su abuelo y seguirá a su lado,
a quien Ilia, su madre, dará vida de la sangre de Asáraco.
780 ¿Ves cómo el doble airón[191] se alza en su frente,
y cómo le designa desde ahora con su emblema
su padre para el mundo de allá arriba? ¡Mira, hijo, con su auspicio
aquella Roma extenderá gloriosa su dominio a los lindes de la tierra
y su ánimo a la altura del Olimpo! Y cercará de un muro sus siete ciudadelas,
gozosa con su prole de héroes.