Eneida
Eneida 570 va exhalando pestíferos vapores. Por allí se embocó la odiosa Erinis
librando de su vista tierra y cielo.
No dejaba entre tanto la real hija de Saturno
de dar la última mano a la contienda.
Desde el campo de batalla irrumpe en la ciudad todo el tropel
575 de pastores cargados con sus muertos. Van portando el cadáver
del mozo Almón y el de Galeso, con la faz desfigurada.
Imploran a los dioses, conjuran a la par al rey Latino.
Está presente Turno. Entre denuestos por los muertos,
entre fogosa cólera él redobla el terror.
Protesta de que llamen a los teucros a compartir el reino,
580 que a una estirpe de Frigia se entremeta
mientras a él se le expulsa de palacio. Entre tanto los hijos de las madres
arrebatadas del furor de Baco que danzando en tropel vagan por los breñales
—no deja de pesar el prestigio de Amata—, llegan de todas partes