La Eneida [vers. verso]
La Eneida [vers. verso] y dispersó las naves y dio la vuelta al mar con los vientos;
y a él mientras moría con el pecho atravesado de llamas
45se lo llevó en un remolino y lo clavó en escollo puntiagudo.
Y yo, reina que soy de los dioses y de Júpiter
hermana y esposa, contra un solo pueblo tantos años ya
hago la guerra. ¿Acaso alguien querrá adorar
el numen de Juno o suplicante rendirá honor a sus altares?»
50En su pecho encendido estas cuitas agitando la diosa
a la patria llegó de los nimbos, lugares preñados de Austros furiosos,
a Eolia. Aquí en vasta caverna el rey Éolo
sujeta con su mando a los vientos que luchan y a las tempestades
sonoras y los frena con cadenas y cárcel.
55Ellos enfurecidos hacen sonar su encierro del monte
con gran ruido; Éolo se sienta en lo alto de su fortaleza
empuñando su cetro y suaviza los ánimos y atempera su enojo.