La Eneida
La Eneida Cuando los rútulos preparan un segundo ataque, se presenta Eneas con las tropas tirrenas y las que Evandro puso bajo el mando de su hijo Palante; las naves transformadas en Ninfas le habían avisado del peligro que corrían los troyanos.
Eneas desembarca y comienza el combate en el que muere Palante a manos de Turno.
Cuando más enfurecido está el héroe troyano por vengar la muerte de su amigo, Juno consigue de Júpiter que saque a Turno del campó, librándole de una muerte inminente; para ello le ponen delante un fantasma con la figura de Eneas, y el rey de los rútulos le persigue por tierra y por mar hasta las riberas de Ardea, donde sale avergonzado de su error.
Toma Mecencio el mando del ejército latino hasta que es herido por Eneas, quien después da muerte a su hijo Lauso.
Duelo de Mecencio, que vuelve enardecido al combate y es muerto por Eneas.
LIBRO XI: Celebra Eneas en honor de Marte la muerte de Mecencio, y envía a la ciudad de Evandro los restos de Palante.
Llegan mensajeros del rey Latino a pactar una tregua para dar sepultura a los muertos; accede Eneas.