La Eneida
La Eneida 715
duro lecho impuesto a Tifeo por orden de Jove.
Marte entonces poderoso en las armas, ánimo y fuerzas
dio a los latinos y puso en su pecho estímulos agrios,
y envió a los teucros el negro Temor y la Huida.
Llegan de todas partes, pues se les da ocasión de combatir,
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y el dios de la guerra se mete en su pecho.
Pándaro, cuando ve derribado el cuerpo de su hermano
y en qué lugar se halla la fortuna y cómo andan las cosas,
atranca la puerta con gran violencia girando los goznes
y empujando con sus anchos hombros, y a muchos de los suyos
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deja fuera del recinto en trance difícil;
mas a otros los cierra consigo y los recibe corriendo,
¡loco!, sin ver al rey rútulo en medio de la tropa,