Cándido
Cándido Volviéndose entónces Martin á Candido con su acostumbrado relente, le dixo: ¿Qué tal? ¿he ganado, ó no, la apuesta? Candido regaló dos mil duros á Paquita, y mil á fray Hilarion. Yo fío, dixo, que con este dinero serán felices.