Cuando despertemos
Cuando despertemos constante
como el tiempo
como los latidos del corazón
como la sangre que recorre los cuerpos
no es posible el silencio
mientras estemos vivos
del fuego cuidaría mi pelo
bañaría en oro mi mano izquierda
plantaría mis dedos en una maceta
si cierro los ojos por ocho segundos
veo el sol
dejaría que me beses la frente
con los labios pegoteados de miel
tengo dos lunares en el pecho
e infinitos en todo el cuerpo
(Homenaje a Baldomero Fernández Moreno)
cincuenta ventanas tiene este edificio
cincuenta ventanas y ningún jazmín
la pálida gente que habita esas casas
no quiere sentir colores ni aromas
un canto rodado no canta ni rueda
lloran las ventanas
llora la primavera
que el verde desborde
el rojo el naranja