El circulo carmesi
El circulo carmesi Se decidió que Froyant retiraría de su banco la suma suficiente para pagar la demanda el lunes por la mañana y que Yale iría a recoger el dinero y se encontraría con Parr en su oficina con tiempo suficiente para preparar adecuadamente la llegada del visitante.
En el camino de vuelta a la jefatura de policía, Parr pasaba por delante de la mansión donde Jack Beardmore vivía en soledad.
Los acontecimientos de las últimas semanas habían producido un cambio extraordinario en el joven. Había dejado de ser un muchacho para transformarse en un hombre equilibrado y sensato. Había heredado una inmensa fortuna, mas, coincidiendo con ello, la vida había perdido para él gran parte de su incentivo. Nunca podría alejar de su memoria a Thalia Drummond: su rostro se le aparecía, tanto dormido como despierto, y, aunque se tildaba de necio y era consciente de que el asunto podía tratarse desde una lógica consecuente, todos sus razonamientos se desvanecían ante la imagen que el joven tenía grabada en el corazón.