El circulo carmesi
El circulo carmesi En el amplio vestíbulo de la casa del Primer Ministro se encontró con un visitante cuya razón para hallarse presente no lograba comprender. Jack Beardmore había sufrido ciertamente a causa de las acciones del Círculo Carmesí, pero también había tomado parte en los últimos incidentes.
—Supongo que se sentirá extrañado de encontrarme aquí, señor Yale —dijo Jack, mientras estrechaba la mano del otro—, pero no lo estará usted más que yo de ser invitado a una reunión de ministros.
Rió entre dientes.
—¿Quién lo ha invitado…? ¿Parr?
—Para ser exactos, el secretario del Primer Ministro. Pero creo que Parr debe de haber tenido que ver algo con la invitación. ¿No se siente usted abrumado con esta compañía?
—No mucho —dijo Yale, dándole golpecitos en la espalda.
Un secretario particular de juvenil aspecto vino hasta ellos, apresurado, y los hizo pasar a un austero salón, donde una docena de hombres conversaban en dos grupos.
El Primer Ministro se adelantó para recibir al detective.