El circulo carmesi
El circulo carmesi Era la voz tranquila de Jack la que habÃa contestado y el comisario lo miró inquisitivamente hasta que Yale presentó al joven.
—Estoy de acuerdo con el señor Beardmore —dijo Derrick Yale—, y estoy muy lejos de creer que el señor Parr vaya a hacer el ridÃculo; es más, creo que va a arrojar luz a una serie de puntos oscuros y a enlazar acontecimientos aparentemente inconexos. Por mi parte, vengo dispuesto a completar ciertas lagunas que su informe pudiera tener.
La concurrencia tomó asiento y el Primer Ministro hizo señas al inspector Parr para que se adelantara.
—Si no le importa, señor, permaneceré donde estoy —dijo Parr—. No soy orador y preferirÃa contar esta historia como si estuviera hablando personalmente con alguno de ustedes.
Se aclaró la garganta con un carraspeo y comenzó a hablar. Al principio sus palabras eran indecisas y se interrumpÃa continuamente para encontrar la frase apropiada, pero a medida que iba entrando en materia fue hablando con mucha más fluidez y más lúcidamente.