El hombre siniestro
El hombre siniestro El superintendente Wille era un hombre escéptico y desconfiado, que ante un misterio como éste se mostraba siempre muy retraÃdo y receloso.
Para tratar del famoso caso, habÃa reunido en su despacho a un grupo de detectives de Scotland Yard, a los que comunicó lo siguiente:
—La muchacha ha dicho la verdad, Bickerson. Si no fuera asÃ, mister Dame no se habrÃa suicidado cuando usted iba a detenerle. El doctor Hallam ha dicho en su declaración que él y el chino iban en busca del mayor Amery y miss Marlowe. Y como confirmación de estas palabras, encontramos a Feng Ho herido en plena calle.
—De todos modos —intervino Bickerson—, miss Dame dijo que…
—¡Nada! —le interrumpió Wille—. No importa lo que diga esa muchacha; ella, como es lógico, tenÃa que defender a su padre, y usted mismo desconfió de sus palabras, Bickerson.
—Eso es verdad.
