La ciencia de hacerse rico
La ciencia de hacerse rico El hombre instintivamente conoce esto, y, por consiguiente, está buscando siempre más. Esta ley del incremento perpetuo fue fijada por Jesús en la parábola de los talentos: Porque al que produce se le dará más y tendrá en abundancia, pero al que no produce se le quitará hasta lo que tiene.
El deseo normal de riqueza incrementada no es un demonio ni algo reprensible. Es simplemente el deseo de una vida más abundante. Es aspiración.
Y porque es el instinto más profundo de su naturaleza, todos los hombres y mujeres son atraÃdos a aquellos que puedan darles más de los medios de la vida.