Tus zonas erróneas
Tus zonas erróneas Aprender a vivir el presente es una práctica. Implica atención. Implica frenar el impulso de huir mentalmente y volver, una y otra vez, al aquà y ahora. Escuchar de verdad cuando alguien habla. Comer prestando atención al sabor, al olor, a la textura. Caminar sintiendo los pasos. Respirar con conciencia. No hay experiencia más poderosa que estar completamente en lo que se está haciendo.
Las emociones dolorosas también se disuelven en el presente. La ansiedad vive en el futuro. La tristeza, en el pasado. Cuando se habita el ahora, muchas de esas sensaciones pierden fuerza. Porque aquà y ahora, generalmente, todo está bien. El presente es más manejable de lo que la mente imagina.
Vivir en el presente es recuperar el tiempo perdido. Es dejar de sobrevivir para empezar a vivir. Es elegir saborear la vida en lugar de correr tras ella. Cada momento contiene una posibilidad de plenitud. Pero solo si se está presente para recibirla.