La Etica Protestante y el Espíritu del Capitalismo
La Etica Protestante y el Espíritu del Capitalismo Pero eso es, precisamente, lo que al hombre precapitalista le resultaba tan incomprensible y enigmático, tan sucio y despreciable. Que alguien pueda concebir como objetivo del trabajo de toda una vida el llegar un día a hundirse en la tumba bajo el gran peso material de mucho dinero y muchos bienes, eso es algo que el precapitalista sólo puede explicar por la "auri sacra fames", es decir: como un producto de impulsos perversos.