La Etica Protestante y el Espíritu del Capitalismo
La Etica Protestante y el Espíritu del Capitalismo Algunos eticistas, especialmente los de la escuela nominalista, aceptaron como algo dado las incipientes formas comerciales capitalistas e intentaron — no sin oposición —demostrar que eran morales, que eran por sobre todo necesarias para el comercio, y que la "industria" así desarrollada constituía una fuente de ganancias legítima y éticamente no reprochable. Pero la doctrina imperante rechazó al "espíritu" de la ganancia capitalista calificándola de turpitudo o bien, al menos, le resultó imposible valorarla de un modo éticamente positivo.
Una concepción "moral" como la de Benjamin Franklin hubiera sido sencillamente imposible.