La Etica Protestante y el Espíritu del Capitalismo
La Etica Protestante y el Espíritu del Capitalismo De esta manera, de ningún modo Lutero llegó a relacionar, sobre bases nuevas o sobre cuestiones esenciales en absoluto, al trabajo profesional con principios religiosos {[80]}. El desarrollo de nuevos puntos de vista en el terreno ético se coarta en Lutero ya por considerar la pureza de la doctrina como único criterio infalible de la iglesia, según lo que sostuvo de un modo cada vez más inconmovible después de las luchas de los años '20. De esta forma, en Lutero, el concepto de la profesión quedó enraizado en lo tradicionalista {[81]} . La profesión es lo que el hombre debe aceptar como dado por la providencia divina, es algo a lo cual debe "someterse". Este matiz sobrepasa a aquella otra idea, también vigente, según la cual el trabajo profesional es un deber, o más bien el deber, establecido por Dios {[82]}. El desarrollo del luteranismo ortodoxo destacó este rasgo aún más. De modo que aquí y por de pronto, el único resultado ético fue algo negativo: se perdió la superación de lo mundano a través de deberes ascéticos pero manteniendo la prédica de la obediencia a la autoridad y la aceptación de la situación asignada en la vida {[83]}.