La Etica Protestante y el Espíritu del Capitalismo
La Etica Protestante y el Espíritu del Capitalismo Al intentar dar algo así como una “definición” de dicho concepto, surgen inmediatamente ciertas dificultades que residen en la esencia del objeto a investigar. Si en absoluto es posible hallar un objeto al cual ese concepto es aplicable, dicho objeto sólo puede ser un “individuo histórico”; es decir: un conjunto de relaciones dadas dentro de la realidad histórica que sintetizamos conceptualmente en función de su significado cultural. No obstante, un concepto histórico así, desde el momento en que se refiere a un fenómeno que se vuelve relevante en virtud de su idiosincrasia individual, no puede ser definido según el esquema “genus proximum, differentia specifica” (similitud por género, diferenciación por especie - o sea y en breve: por “delimitación”); sino que debe ser compuesto en forma progresiva a partir de sus componentes individuales, extraídas de la realidad histórica.
La definición conceptual definitiva no puede estar, por lo tanto, al principio de la investigación sino que debe surgir al final de la misma.