La Etica Protestante y el Espíritu del Capitalismo
La Etica Protestante y el Espíritu del Capitalismo Pero, ningún país y ninguna época han conocido, como sucede en el Occidente moderno, ese absolutamente inexorable enclaustramiento de toda nuestra existencia dentro de la estructura de una organización constituida por funcionarios estatales — con formación técnica, comercial y sobre todo jurídica — que tienen a su cargo las funciones cotidianas más importantes de la vida social.
La organización estamentaria de las corporaciones políticas y sociales es algo ampliamente extendido. Pero ya el Estado estamentario, con su rex et regnum, en su sentido occidental, es exclusivo de Occidente. Y
solamente Occidente ha producido parlamentos completos, con sus “representantes del pueblo”, periódicamente elegidos, con sus demagogos y con su hegemonía de líderes partidarios en calidad de "ministros" dotados de responsabilidad parlamentaria, si bien, naturalmente, en todo el mundo han habido “partidos” en el sentido de organizaciones para la conquista y el influenciamiento del poder político.
El “Estado” mismo, como institución política con una “constitución”
