El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Pues bien, hacÃa más o menos un año habÃa dedicado mi tiempo libre a conseguir un diploma de ciencias en Londres, asà que tengo algunas nociones de fÃsica y mineralogÃa. Aquello semejaba un diamante sin cortar, del tipo más oscuro, aunque demasiado grande, porque tenÃa casi el mismo tamaño que el extremo de mi pulgar. Lo cogà y vi que tenÃa la forma de un octaedro regular, con las caras talladas caracterÃsticas del más precioso de los minerales. Saqué mi navaja e intenté rayarlo, pero fue en vano. Inclinándome hacia adelante en dirección a la farola de gas, lo probé sobre el cristal de mi reloj y logré hacer una raya blanca con la mayor facilidad. Miré a mi interlocutor con creciente curiosidad.
—Ciertamente es bastante parecido a un diamante. Pero, de serlo de verdad, es un diamante gigante. ¿Dónde lo consiguió?
—Le digo que lo fabriqué —contestó—. Devuélvamelo.
Volvió a ponerlo en la bolsa rápidamente y abotonó la chaqueta.
—Se lo venderé por cien libras —murmuró de repente con impaciencia.