El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Unos minutos más tarde, el pequeño grupo de cocheros y holgazanes que se reúne en torno a la parada de coches de Haverstock Hill quedaba atónito ante el paso de un coche conducido furiosamente por un caballo color jengibre disparado como una bala.
Permanecieron en silencio mientras pasaba, pero cuando desaparecÃa empezaron los comentarios:
—Ése era Harry Hicks. ¿Qué le habrá picado? —se preguntó el grueso caballero conocido por El Trompetas.
—Está dándole bien al látigo, sÃ, le está pegando a fondo —intervino el mozo de cuadra.
—¡Vaya! —exclamó el bueno de Tommy Byles—, aquà tenemos a otro perfecto lunático. Sonado como ninguno.
—Es el viejo George —explicó El Trompetas—., y lleva a un lunático como decÃs muy bien. ¿No va gesticulando fuera del coche? Me pregunto si no irá tras Harry Hicks.
El grupo de la parada se animó y gritaba a coro:
—¡A por ellos, George! ¡Es una carrera! ¡Los cogerás! ¡Dale al látigo!
—Es toda una corredora esa yegua —dijo el mozo de cuadra.
—¡Que me parta un rayo! —exclamó El Trompetas—.. Ahà viene otro. ¿No se han vuelto locos esta mañana todos los coches de Hampstead?