El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo »Al principio era un tipo simpático y amistoso del tamaño de una gallina pequeña, muy similar a la mayorÃa de los otros pájaros jóvenes, sólo que más grande. TenÃa para empezar un plumaje color castaño sucio con una especie de roña que se desprendió muy pronto y apenas si disponÃa de plumas —una especie de plumón. DifÃcilmente puedo expresar lo contento que estaba de verlo. Le digo a usted que Robinson Crusoe no cuenta ni la mitad de su soledad. Pero aquà tenÃa una compañÃa interesante. Me miró, parpadeó desde la parte delantera hacia atrás como hacen las gallinas, pió y empezó a picotear por allà de inmediato como si salir del cascarón con trescientos años de retraso fuera cosa de nada.
»—¡Encantado de verte, Viernes! —digo yo—. Pues, naturalmente, tan pronto como descubrà el huevo empollado en la canoa habÃa decidido que si alguna vez salÃa del cascarón tenÃa que llamarse Viernes. Estaba un poco preocupado por su comida. Asà que de inmediato le di un trozo de pescado crudo. Lo comió y abrió el pico por más. Me alegré de ello, pues en aquellas circunstancias, de haber sido mÃnimamente caprichoso, habrÃa tenido que comérmelo después de todo.