El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo El director técnico se vio agarrado y empujado hacia la gran dinamo. Pateando con las rodillas y forzando con las manos la cabeza de su antagonista, logró liberar la cintura y evitar la máquina con un balanceo. Luego el negro lo cogió de nuevo, poniéndole la cabeza rizada contra el pecho, y estuvieron tambaleándose y jadeando durante lo que pareció un siglo. A continuación el director técnico se sintió impelido a colocar una oreja negra entre sus dientes y morder furiosamente. El negro dio un grito espantoso.
Rodaron por el suelo, y el negro, que aparentemente se habÃa zafado de la maldad de los dientes o desprendido de una oreja —el director técnico no sabÃa en aquel momento cuál de las dos—, intentó estrangularlo. El director técnico estaba haciendo vanos esfuerzos para coger algo con las manos y dar puntapiés, cuando se oyó el grato sonido de rápidos pasos sobre el suelo. Al momento Azuma-zi lo dejó y se precipitó hacia la gran dinamo. Hubo un chisporroteo en medio del ruido.
El empleado de la empresa que habÃa entrado se quedó mirando cómo Azuma-zi cogÃa con sus manos los terminales al descubierto, sufrÃa una horrible convulsión y luego colgaba inmóvil de la máquina con la cara violentamente deformada.
—Me alegro muchÃsimo de que llegaras cuando lo hiciste —dijo el director técnico todavÃa sentado en el suelo.