El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Fue quizá la réplica más eficaz que podÃa hacer en aquellas circunstancias, y en gran manera cambió la corriente de sentimiento contra Hapley. La misma gente que habÃa jaleado con la mayor alegrÃa a aquellos gladiadores se puso seria ante las consecuencias. No cabÃa ninguna duda razonable de que el enojo de la derrota habÃa contribuido a la muerte de Pawkins. Incluso las controversias cientÃficas tenÃan un lÃmite, decÃa la gente seria. Otro ataque demoledor estaba ya en prensa y apareció el dÃa antes del funeral. No creo que Hapley hiciera nada por pararlo. La gente recordó cómo Hapley habÃa acosado a su rival y olvidó sus defectos. La sátira mordaz compagina mal con las cenizas frescas. El asunto provocó comentarios en la prensa diaria. Eso fue lo que me hizo pensar que probablemente usted hubiera oÃdo hablar de Hapley y de la controversia. Pero, como ya he observado, los profesionales de la ciencia viven absortos en un mundo propio. Me atreverÃa a decir que la mitad de la gente que va por Piccadilly a la Academia cada año no sabrÃa indicarle la sede de las sabias instituciones. Muchos incluso piensan que la investigación es una especie de jaula de familia feliz en la que toda clase de hombres viven juntos en paz.